El Kybalion y los sueños


Recientemente, he sentido la inquietud de pedirle a mis sueños lúcidos que me expliquen los principios del Kybalión. En algún momento, quiero hacer un vlog por cada uno de ellos, pero por ahora, quiero compartir cuál ha sido mi experiencia hasta el momento.


Hasta ahora, he podido preguntar y obtener respuestas sobre cuatro principios: Mentalismo, Correspondencia, Ritmo y Vibración. Lo que he comprendido de estas respuestas es que, quizá, los científicos han tenido razón al buscar una teoría que unifique todo: lo micro con lo macro, lo que está afuera con lo que está adentro de nosotros. La conciencia y el mundo material pueden ser, en esencia, lo mismo. Todo se puede explicar con una ley, pero los herméticos nos dieron siete principios para entenderla.


El Mentalismo: La Mente y la Colapsación de la Realidad


El principio del Mentalismo revela que la realidad que experimentamos es el resultado directo de nuestras estructuras mentales y cómo estas se alinean o se desajustan con el flujo universal. Colapsamos nuestra realidad de manera continua a través de lo que pensamos. Sin embargo, si nuestros pensamientos están polarizados, la realidad que creamos reflejará esa fragmentación.


Un deseo polarizado es dos fuerzas en conflicto, y la mente, en ese estado, no puede sostener con claridad la realidad deseada. Aquí es donde el principio de Género se vuelve esencial: lo femenino y lo masculino dentro de nosotros deben estar en equilibrio. Saber navegar con ambas fuerzas es clave para tejer la realidad conscientemente. El universo es tanto femenino como masculino, y cualquier desbalance en estas fuerzas se reflejará en nuestra realidad, manifestando escenarios que buscan restablecer el equilibrio.


El Principio de Correspondencia y la Mente como un Plano de Manifestación


El principio de Correspondencia nos dice que “como es arriba, es abajo”, pero no se trata solo de planos existenciales. También habla de los planos de la mente: el consciente, el subconsciente y el inconsciente. Estos no son solo capas abstractas, sino dimensiones donde la realidad se manifiesta antes de materializarse.


Aprender a descender a los planos más profundos es esencial, porque las ideas y creencias que rigen nuestra vida no siempre son visibles. Muchas de ellas residen en el inconsciente, operando desde la sombra, pero siguen teniendo un impacto directo en lo que experimentamos.


Aquí surge una pregunta: ¿De qué tamaño es un pensamiento? Quizá tiene materia, pero su forma es tan diminuta que si no aprendemos a sostenerlo en la mente, no puede materializarse. Tal vez los pensamientos más profundos son más densos, más pesados, y por eso caen al inconsciente colectivo, donde se alimentan de muchos de nosotros. Pero si alguno de nosotros decide procesarlos conscientemente, entonces puede llevarlos desde el inconsciente hasta el subconsciente, y de ahí, liberarlos en la conciencia.


Desde esta perspectiva, ninguna realidad es verdaderamente indeseada. Todo lo que experimentamos es una manifestación de algo que busca ser liberado. La realidad no es un accidente, sino un espejo que nos muestra las estructuras ocultas de nuestra mente. Así, el principio de Correspondencia impacta directamente al principio de Mentalismo.


Conclusión: La Mente como Tejido de la Realidad


A medida que exploro estos principios en mis sueños lúcidos, la comprensión que emerge es cada vez más clara: ya estamos alterando la realidad con nuestra mente todo el tiempo, solo que lo hacemos desde lugares fragmentados e inconsistentes.


Si la conciencia colapsa la realidad, ¿qué determina cuánto y cómo se colapsa? Quizá hay un principio aún más profundo detrás de los principios del Kybalión, algo que unifica el proceso de manifestación de una forma que aún no hemos comprendido del todo.


Por ahora, sigo explorando estas respuestas en mis sueños. No hay conocimiento más puro que el que se revela desde dentro y no necesita ser explicado con palabras.

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